El acceso generalizado a internet y la abundancia de información disponible hacen que los clientes se informen y comparen antes de comprar un producto o servicio. Eso hace que la publicidad tradicional, sustentada en impactos que interrumpen su vida e intentan captar su atención, tenga un rendimiento más limitado y difícil de medir.
Las empresas que quieran que los potenciales clientes les tengan en cuenta deben ofrecer los contenidos de valor añadido que buscan, para generar interés en su sector e incidir en su opinión sobre sus productos y servicios. De esta forma, buscan seducir al usuario, siéndole útil, y pueden medir la eficacia de su estrategia en base a análisis de datos web. Este enfoque del marketing se llama inbound marketing.